La Posada de las Almas
Presume de ser la posada más antigua de España. Al menos para mí tiene un encanto especial y hace que mi imaginación viaje a la Zaragoza sitiada hace 200 años.
En la imagen se transcribe el menú que conmemoró el centenario del primer sitio.
Comida baturra. Verificada en la posada de las Almas. El día 9 de agosto de 1908. 1º judías con chorizo y oreja de cerdo 2º pollos a la chilindrón 3º abadejo en ajoarriero 4º magras de Illueca. Postres: melocotón en vino con azucar y canela. Tortas de cariñena. Almendras turradas. Vinos: tinto de los padres escolapios. Pan: dobleros, del año ocho (blandicos). Licores: aguardiente (balarasa) al estilo del que fabrica el tío cartujo en la calle predicadores. Café: será servido por el café de la calle de San Pablo. Advertencia: no se permite beber agua, y el que tenga necesidad de tomarla pagará por cada jarra una cuaderna (10 cts) con destino a la caridad. Nota: dado el carácter de la fiesta y rigor de la estación, se permite comer en mangas de camisa. A los postres una rondalla tocará aires populares. Fdo: La Comisión
Casa Turmo es un buen ejemplo de cocina montañesa. El menú consta de 4 primeros y 4 segundos. Nunca falta un caldo o una verdura en los primeros y alguna ensalada. La sopa de pescado lleva más marisco que alguna parrillada en otros locales. En los segundos tenemos carnes y pescados cocinados de manera sencilla pero con ingredientes de primera. Probad cualquier plato a la parrilla (conejo, cordero, codornices, salmón), pero yo me quedo con las pechugas de pollo. Parece simple, pero cada vez que las pruebo, me pregunto como es posible cocinar una pechuga entera sin que quede cruda por dentro y no se pase por fuera.